¿Por qué sorprende tanto cuando se hacen las cosas bien?

·Los sueldos de directivos llegan a ser en ocasiones hasta 120 veces superiores al de empleados
·Las empresas del IBEX35 han ayudado aportando material o logística

Es casi impensable, o mejor dicho, damos por hecho cuando vamos a una gestoría para hacer la declaración de la renta, que no habrá problemas; cuando nos ponemos en manos de una dentista, que nos va a sacar la muela correcta; o que un camarero nos traerá la bebida que le hemos pedido. Que ocurriera lo contrario sería la excepción. Entonces, ¿por qué sorprende tanto cuando una gran empresa “arrima el hombro” en ocasiones tan excepcionales como una pandemia mundial?

Hace unos días, Oxfam Intermon presentó su informe Empresas del Ibex35: la hora del compromiso donde se hace un análisis de la actuación de las principales empresas españolas (en cuanto a rendimiento económico) durante los meses de pandemia. Como ya sabemos, el impacto económico está siendo casi tan duro como la incidencia del virus y por ello muchas personas han perdido su trabajo o han tenido que echar el cierre a su negocio. Llegado este momento cabe fijarse en la gestión que han hecho las grandes empresas, cuando estas son creadoras de riqueza y de empleo.

Justo antes de esta situación tan especial, las empresas del Ibex, operaban “bajo una lógica que prioriza retribuir a sus accionistas y altos ejecutivos, en detrimento de un reparto más equitativo que incluya en mayor medida al resto de personas que trabajan para ellas y un compromiso más firme con una fiscalidad responsable”. Esto se ve reflejado en los salarios. Mientras los empleados tienen sueldos que rozan los 1000€, las retribuciones de los directivos son hasta 121 veces superiores, según Oxfam. Cuando esto sucede, se está fomentando un modelo que aumenta la desigualdad entre “pobres y ricos” y, mientras los últimos no tengan sus necesidades básicas cubiertas (casa, comida, ropa, educación, sanidad…) porque el sueldo no les da, es legítimo que se demanden cambios para un reparto más equitativo de la riqueza. Y si entramos en cuestión de género, un 40% de las empresas presentan una diferencia entre los sueldos de mujeres y hombres superior al 20%.

Mientras los empleados tienen sueldos que rozan los 1000€, las retribuciones de los directivos son hasta 121 veces superiores

Otro tema que se trata en dicho informe es el de la fiscalidad. Todos contribuímos con el pago de impuestos (y es esencial) para que se pueda mantener una Sanidad o Educación Pública que garantice la asistencia a tod@s, así como la construcción de infraestructuras que nos mantengan conectados. No es de locos pedir que, quien más tenga, más aporte, simplemente porque puede hacerlo y que muestre patriotismo no buscando resquicios legales para pagar menos impuestos utilizando una SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable). Estas sociedades son instrumentos que funcionan como fondos de inversión para grandes fortunas (requieren un capital mínimo de 2.4 millones de €) y que tan solo tributan un 1%. A esto le acompaña que las 35 compañías del Ibex tienen 740 filiales con sede en paraísos fiscales. Traducción: que tampoco tributan aquí.

Retomando el tema inicial, este grupo de empresas ha demostrado que hay otra forma de hacer las cosas (la más justa, coherente y humana). Durante los primeros meses de pandemia, contribuyeron con numerosas iniciativas como el apoyo a la atención médica, distribución de material sanitario, atención a personal del sistema de salud o el refuerzo de productos de primera necesidad. Con estas decisiones, las entidades han establecido un precedente que tanto ellas como el resto de la sociedad no debería olvidar,­ que hay otra forma de hacer las cosas si hay intención. Lo ideal sería que no volviera a llamarnos la atención que alguien hace algo que debe hacer porque eso sería indicativo de que la “Nueva Normalidad” no solo nos ha traído cosas malas.

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